La hoja se desplaza lateralmente sobre carril o en voladizo, sin ocupar el hueco ni necesitar dintel. La opción natural para accesos anchos de parcela, naves y recintos cerrados donde una batiente no cabe o una seccional no llega.
La autoportante no toca el suelo en el vano, así que evita atascos por suciedad, nieve o desniveles y no interfiere con el paso de vehículos pesados. La de carril sale más económica y admite hojas más pesadas, pero exige un pavimento en buen estado y limpieza periódica de la guía.
Hay que reservar a un lado del hueco el ancho de paso más el contrapeso. En autoportante cuenta alrededor de un 45 % adicional sobre el vano; en corredera de carril, algo menos. Sin ese retranqueo lateral la puerta no abre completa.
Revisión semestral en uso intensivo: estado de rodamientos y patines, alineación de la hoja, tensado y desgaste de la cremallera, y comprobación de fotocélulas, banda de seguridad y final de carrera.
Servimos kit completo por componentes con despiece por referencia: hoja, rodamientos, cremallera, topes, motor y cuadro. También suministramos repuestos sueltos de cada gama.
¿Necesitas una corredera para una obra concreta?
Envíanos el ancho de paso, el retranqueo lateral disponible y el tipo de tránsito, y te devolvemos configuración y precio de instalador.